Marco Tulio Cicerón
Marco Tulio Cicerón, en latín Marcus Tullius Cicero (pronunciado en latín ['mar.kʊs 'tul.liʊs 'ki.ke.ro:]) (Arpino, 3 de enero del 106 a. C. - Formia, 7 de diciembre del 43 a. C.) fue un jurista, político, filósofo, escritor y orador romano. Es considerado uno de los más grandes retóricos y estilistas de la prosa en latín de la República romana. Marco Tulio Cicerón nació el 3 de enero de 106 a. C. en Arpinum (la actual Arpino), ciudad ubicada a unos 100 km. al sudeste de Roma. En la ciudad, de origen volsco pero conquistada por Roma en el 305 a. C., sus habitantes habían recibido la ciudadanía romana en el 188 a. C., por lo que adoptaron el latín como lengua (idioma del que Cicerón llegaría a ser maestro). Al extenderse la ciudadanía romana a todos los aliados de Italia, aunque no hubieran nacido en Roma, Cicerón era cives romanus de pleno derecho, y como tal, pertenecía a efectos legales y electorales a la gens Cornelia.[3]
La familia de Cicerón pertenecía a la pequeña nobleza local, domi nobiles, pero no tenía ninguna relación con la clase senatorial romana. El padre de Cicerón, llamado J. C. Marco Tulio Cicerón, era un acomodado caballero (eques), cuya riqueza y, por lo tanto, su status, se basaba principalmente en la propiedad de tierras, dedicadas a la actividad agropecuaria. A pesar de estar semi-incapacitado para ejercer cargos políticos[cita requerida], compensó esta circunstancia realizando exhaustivos estudios. La madre de Cicerón se llamaba Helvia, pero poco más se sabe acerca de ella; según una carta del hermano de Cicerón, Quinto Tulio Cicerón, se la puede considerar como una ama de casa proveniente de buena familia, la típica matrona romana.[4]
En este periodo de la historia romana, todas las personas cultas eran bilingües, hablando tanto latín como griego. La élite romana prefería el griego, debido a que se consideraba como una lengua más desarrollada y más rica en matices que el latín. Afortunadamente para la carrera de Cicerón, la enseñanza del griego se desarrollaba inclusive en las escuelas primarias de Arpino.[5] Años más tarde, al desarrollar sus estudios retóricos, Cicerón usó el idioma griego, pues la mayoría de los grandes maestros retóricos de este periodo provenían de la Hélade.
Tras su aprendizaje en la escuela primaria, Cicerón y su hermano Quinto marcharon a Roma a finales de los años 90 a. C. Bajo la tutela del famoso orador, Lucio Licinio Craso Orator, accedieron a un nivel superior en su proceso educativo, en el que la retórica y la filosofía ejercían un papel primordial, lo que significa que entraron en contacto con maestros especialmente cualificados, probablemente griegos.[6]
A través de Craso, Cicerón conoció a Arquias, poeta procedente de Antioquia. De él aprendió lo fundamental sobre la literatura griega y el gusto por la poesía.[7] Bajo esta influencia escribió su primera poesía Pontius Glaucus (Glauco Marino), que se ha perdido completamente. Posiblemente la compuso en el 92 a. C., cuando contaba con 14 años, lo que confirmaría la afirmación de Plutarco de ser un alumno sobresaliente y precoz.[8]
Muy probablemente al año siguiente, el 91 a. C., Cicerón dejo de usar la toga praetexta, símbolo de la adolescencia, y empezó a usar la toga virilis , lo que significaba el comienzo de su vida adulta y asunción de sus derechos y obligaciones como ciudadano. Este momento fue aprovechado por su padre para que aprendiera las bases del derecho romano, eligiendo a uno de los hombres públicos más prestigiosos del momento, Quinto Mucio Escévola, para que le enseñase.